Para los religiosos, especialmente los católicos, el aborto es una decisión que se ve en blanco y negro, en unos y ceros. Para estos no hay área gris (como en la vida real) y cualquier mención de la palabra aborto los lleva a un frenesí agitado.
Esto es especialmente relevante ahora que en los Estados Unidos se esta considerando un sistema de salud universal. Una de las áreas de mayor debate es la de proveer fondos federales para llevar a cabo abortos. Para los políticos religiosos/conservadores, esto es inconcevible y no se debe incluir ningún tipo de fondo para este procedimiento. Para ellos, todo aborto es asesinato de niños, independientemente de las circunstancias o los detalles.
Pero la realidad es muy diferente y el caso de D.J. Feldman nos brinda un ejemplo de la realidad confusa y díficil que viven muchas mujeres y que sufren por culpa de el entrometimiento religioso.
Hace un año, cuando D.J. Feldman tenia 11 semanas de embarazo, aprendió de su doctor que el bebe sufria de
anencefalia. La anencefalia es un defecto que ocasiona que el bebe no tenga casi cerebro y
siempre es fatal.
Feldman es una abogada de 41 años que trabaja para el gobierno federal tras varios años de intentar tener un bebe, su doctor le dijo que "era muy claro que no podia continuar con mi embarazo", lo que significaba que tenia que abortar. No era una opción.
Pero si estas noticias no eran lo suficientemente malas, Feldman tuvo que sentarse a recibir más malas noticias. Su plan médico, provisto por el gobierno federal, no le iba a cubrir los $9,000 dolares que costaria llevar a cabo el aborto.
Muchas mujeres si tienen este beneficio, pero solo si tienen un plán médico privado. Para los miles de empleados federales, esta no es una opción pues la ley prohibe que se utilizen fondos federales para llevar a cabo este procedimiento.
Por si acaso, la anencefalia es muy peligrosa para la madre también y les puede ocasionar la muerte.
Gracias a la presión religiosa, esta va a ser la realidad de miles de mujeres en este país que estarán cubiertas por el plan de salud del gobierno. Las personas que más lo necesitan, las mujeres pobres, tendran que sacar $9,000 dolares como por arte de magia para poder salvar sus vidas.
Demos gracias a la religión de nuevo por ser tan considerados.