Clases de educación sexual que se enfocan que promover la abstinencia si pueden persuadir a una proporción significativa de niños a atrasar su actividad sexual.
Solo 1/6 de jovenes de séptimo grado que completaron un programa enfocado en la abstinencia sexual comenzaron a tener sexo en los dos años subsecuentes. Cerca de la mitad de los que participaron en otras clases, incluyendo clases que combinaban información de abstinencia y contraceptivos, terminaron teniendo sexo.
Estos descubrimientos son la primera evidencia clara de que estos programas si pueden funcionar.
Y como no puedo evitarlo, voy a describir el estudio. Este se componia de tres tipos de clase: una clase de 8 horas que promovia la abstinencia sexual; una clase de 8 horas que enseñaba el sexo seguro; una clase de 8-12 horas que enseñaba ambos; una clase de 8 horas que enseñaba otras formas de ser saludable, como comer bien y ejercitarse. El programa de abstinencia sexual se componia sesiones en las cuales instructores hablaban con los estudiantes en pequeños grupos sobre sus creencias sobre la abstinencia y su conocimiento del HIV y otras enfermedades transmitidas sexualmente. También contenia otras actividades diseñadas para corregir mitos sobre el sexo y las enfermedades y resistir la presión para tener sexo.
Durante los próximos dos años, 33% de los estudiantes que participaron en el programa de abstinencia comenzaron a tener sexo, comparado con 52% de los que participaron en el grupo de sexo seguro, 42% de los que participaron en el programa comprensivo y 47% de los que participaron en el programa de salud.
Estos resultados son muy buenos y demuestran una clara diferencia entre el programa de abstinencia y los demás programas. La única crítica que tengo es que este programa suena muy diferente a los programas patrocinados por la derecha política durante la era del Presidente Bush, que tenian un tono moralístico e intentaban que los jovenes se abstuvieran del sexo hasta el matrimonio. Este programa, de lo contrario, promovia la abstinencia hasta que los jovenes estuvieran listos y no intentaba hacer el sexo fuera del matrimonio como algo inapropiado y tampoco denigraba el uso de condones.
Si este es el tipo de educación de abstinencia que se va a promover, yo no tengo ningún problema, pues no solo tiene evidencia científica para corroborar su funcionamiento si no que tampoco esta envuelto en ningúna capucha religiosa. Es basado en la salud y el bienestar de los jóvenes y los prepara para que tengan sexo solo cuando se sientan listos y a utilizar condones cuando llegue este momento, evitando el embarazo y las enfermedades.
Fuente: Washington Post
