2/17/10

La ciencia elimina otra enfermedad

Siempre me esta curioso como algunas personas pueden cuestionar el proceso científico cuando se tocan temas que afectan sus creencias dogmáticas, como el calentamiento global o la evolución, pero cuando se enferman van rapido al médico y no cuestionan nada o se montan en un avión o prenden su computadora sin cuestionar la ciencia que hace posible todos estos avances.

Si no fuera por la ciencia, estariamos todavia embarrandonos de fango y bailando alrededor de fogatas, fumando hierbas raras con la esperanza de curar algun tumor raro.... esperate... ¡eso fue lo que yo hice este fin de semana!

Aqui otra noticia que nos hace ver lo agradecidos que debemos estar de que existen científicos dispuestos a dar su vida sin reconocimiento por tan solo satisfacer su curiosidad.

Un virús animal, conocido por matar 90% de las vacas que infecta en 7 dias, esta a punto de desaparecer del planeta. El "Rinderpest" o peste bovina, es un pariente del sarampión y también es un peligro para los humanos, no porque los puede infectar, si no por la hambruna que deja tras matar a todas las vacas en su camino.

Ahora, gracias a un programa extenso de vacunación y supervisión comenzado en el 1994, parece que hemos visto el fin de la peste bovina.

Esta noticia también debe poner a pensar a todas las personas que se niegan a vacunar a sus hijos por creer la basofia que se está regando por ahí que dice que las vacunas son malas, contienen químicos artificiales o provocan autismo. Si eres uno de esos, eres un irresponsable.

Fuente: Boing Boing

4 comments:

theblogmachine said...

Seguimos evolucionando.

Alkarah José Hirán said...

La ciencia es la única verdad.

Matias Rivera Baeza said...

Creer o no creer en algo trascendente es una cosa; ser un fundamentalista que sigue al pie de la letra textos escritos hace cientos y quizas miles de años, para otras realidades, y pretender que el mundo no se mueva (como los talibanes que quisieran retraer el mundo al siglo V) es otra.

SIn embargo, ni la ciencia es la panacea para todo, ni tampoco se puede tomar como una vara para para juzgar las creencias ajenas.

Dios no esta refutado por la ciencia: esta más allá de su ambito de competencia. Leete un poco de Kant (te recomiendo la crítica de la razón pura), o simplemente recuerda la base del método científico -sólo se puede tener hacer ciencia de aquello a lo cual se tiene acceso por medio de la experiencia; del resto no se puede aseverar nada, ni a favor ni en contra.

Aparte, tus apreciaciones sobre la ciencia son muy morales: nunca se ha podido medir en un laboratorio la justicia; lo mismo de la compasión, el ecumenismo, la filantropía, etc. La moral es algo "extra-científico". Claro, no se puede pasar por la vida sin hacer juicios de valor. Sin embargo, según tu mismo pareces creer, eso esta fuera del reino de la única fuente de verdad existente: la ciencia. ¿En qué baso mi creencia que ser justo es mejor que ser injusto? ¿O que es preferible extender la vida de las personas y no dejarlas morir? En nada científico, sino en una fuente bastante más dudosa, "metafísica" o "subjetiva" si quieres, algo como "lo preferible": sin embargo, un proceso químico o la producción de radicales libres no parece tener ningún componente moral. Lo moral esta dentro de la conciencia de los hombres, y es algo "subjetivo", por ende, extra científico... Esa es la misma fuente de la que se nutre la religión que tanto desprecias.

Yo también creo en la ciencia, si por eso entendemos un método para producir conocimiento experimental acerca del mundo, pero no como un manifiesto de verdades absolutas y definitivas para enjuiciar otras visiones del mundo

La ciencia es, por su propio declarado propósito "a evaluativa" y objetiva. Creo como tú, que hay creencias que no le dan al clavo, y se basan en el mismo dogmatismo con que tu ensalzas la ciencia.

la creencia en algo superior, no puede ser evaluada por la ciencia, por mucho que progrese y avance. Es un salto que va más allá de la experiencia posible. Puede decirse que Buenaventura o Pseudodionisos eran delirantes, si es que negamos que puedan haber otras realidades más allá de las perceptibles por los cinco sentidos del cuerpo, o que el esoterismo es una serie de estupidas supersticiones típicas de épocas barbáricas, y sacar todo ese arsenal de evaluaciones subjetivas y culturalmente adquiridas para "defender" y "ensalzar" a la ciencia fria, objetiva y racional...Sin embargo, no consta que no sea así: simplemente no podemos saberlo si realmente nos declaramos científicos...

Una vieja frase: habla de lo que sabes y de lo demás calla. Ese tipo fue uno de los fundadores del racionalismo y un científico...

Esceptico said...

Creer o no creer en algo trascendente es una cosa; ser un fundamentalista que sigue al pie de la letra textos escritos hace cientos y quizas miles de años, para otras realidades, y pretender que el mundo no se mueva (como los talibanes que quisieran retraer el mundo al siglo V) es otra.

Cierto, pero de esos fundamentalistas hay muchos.

SIn embargo, ni la ciencia es la panacea para todo, ni tampoco se puede tomar como una vara para para juzgar las creencias ajenas.

Dios no esta refutado por la ciencia: esta más allá de su ambito de competencia.


Y de la misma forma, la ciencia tampoco puede refutar la existencia de los unicornios, los dragones o las hadas madrinas simple y sencillamente porque no se puede probar un negativo y yo nunca he dicho lo contrario.

o simplemente recuerda la base del método científico -sólo se puede tener hacer ciencia de aquello a lo cual se tiene acceso por medio de la experiencia; del resto no se puede aseverar nada, ni a favor ni en contra.

Cada vez que una persona religiosa dice que su Dios le contestó su oración, curó a alguien de una enfermedad o realizó algun milagro, interviene con las leyes físicas y estos actos pueden y han sido medidos y experimentados. Él único Diós que la ciencia no puede tocar es el dios panteista que no tiene contacto con el mundo que nos rodea.

De esta misma forma, puedo ulitizar la ciencia para juzgar las aseveraciones dogmáticas de la gente y decirles que son falsas.