7/15/09

La realidad católica - Una generación en Alaska

Hoy continuo con otras de las terribles realidades de la religión Católica. Uno de los casos más tristes que contiene el libro Losing My Religion de William Lobdell fue lo que sucedió en una remota isla de Alaska, en una comunidad indigena local, conocidos como los Yu'piks. Aqui, un misionero católico violó a toda una generación de niños.

La isla de San Miguel (St. Michael) tiene solo 370 residentes Yu’piks. La isla esta completamente apartada de la civilización, a solo 200 millas debajo del Ártico Polar. El poblado y la aldea vecina, llamada Stebbins, quedan en una costa escabrosa donde la tundra se encuentra con el Mar de Bering. La única forma de llegar a la aldea es por avión, de lo contrario hay que esperar a que se derrita el mar para poder llegar en bote. Estas condiciones convierte a esta localización en el escenario perfecto para abusar de niños. En los 1960 y 1970, cuando la mayoría de los abusos ocurrió, los pueblos no tenian policias y tan solo agunos teléfonos. La persona más respetada del pueblo era el que manejaba la parroquia Jesuita, por lo tanto, un paraíso pedófilo.

La evidencia encontrada por abogados y el autor apunta a que esta remota aldea se convirtió en un lugar donde enviaban sacerdotes pervertidos para salir de ellos y el resultado fue que 110 inocentes fueron niños abusados por los Jesuitas. Consideren que el poblado tan solo tiene 370 personas, asi que basicamente, los sacerdotes católicos violaron a la mitad de la población. Estas víctimas afirman que muchos otros, al no tener ayuda psicológica y legal, terminaron suicidandose para terminar con el dolor.

El peor pervertido, culpable de estos actos tan viles, se llamaba Joseph Lundowski. Este era un misionero católico voluntario que llego a la aldea en 1968. Durante 7 años, este infeliz abuso de casi todos los niños en el poblado de San Miguel y la aldea vecina de Stebbings. Con el tiempo, se concluyó que el número de los violados por Lundowski llegaria a los 70 nativos en 6 aldeas. Correspondencia de estos tiempos apunta a que sus superiores sabian que Lundowski era un pervertido y tenia serios problemsa, pero no hicieron nada para detenerlo.

Siempre que los Jesuitas escuchaban las historias de abuso, hacian lo común y esquivaban o se escondian. Siempre negaron que Lundowski trabajó para ellos, a pesar que todos los documentos dicen lo contrario. Finalmente, los Jesuitas tuvieron que pagar $50 millones a 110 esquimales para acabar con el proceso de corte.

Uno de los niños abusados por este charlatán lo fue Packy Kobuk. Packy fue sodomizado por Lundowski quien también lo obligó a participar en actos sexuales con otros niños. A cambio, el sacerdote le daba monedas de la colección, pasteles (bizcochos en Puerto Rico) y caserolas hechas por los aldeanos. Estos regalos subian el estatus de Packy y el estandar de vida de su familia en un lugar muy pobre.

Después de 8 años de abuso, Lundowski tuvo que abandonar a San Miguel repentinamente. Una mañana, este se montó en un avión, y dicen que era perseguido por los padres de los niños, los cuales se habian enterado de lo que le estaba sucediendo. Nadie en el poblado volvió a hablar del tema, excepto Packy. Por años, este solicitó ayuda de por lo menos dos obispos y cinco sacerdotes. Todos le decian que se callara la boca y dejara de revolcar el polvo.

Fotos tomadas por Damon Winter.

6 comments:

Pili said...

Por eso mismo es q no sigo practico ninguna religión: pq no quiero q me identifiquen con hijos de puta hipócritas. El q dice adorar a Dios, entonces q no actúe peor q los q dicen ser satánicos.

Prometeo said...

Es sabido que muchos pedófilos escogen esconderse detrás de la regligión para cometer sus abusos. La gente, al considerarlos personas "honorables" bajan la guardia con ellos y es en ese entonces cuando se dan los abusos.

Adelante y éxito.

Mark said...

malditos pedofilos esos, pobres niños, ellos no se merecen eso son inocentes,

HAYDEE said...

¡Qué raro, la lacra de la iglesia en el peor escenario!! No lo puedo creer. Los gobiernos que subencionan educación católica y todo el lastre social económico y cultural que acarrea deberían ser juzgados y condenados. Se cogen a los chicos, destruyen, colonizan con la cruz y dejan un tendal de ignorancia y si por ellos fuera ahoracarían a Galileo para que no se le ocurra resucitar. UNA MIERDA MAYOR. ALELUYA.

Anonymous said...

Lástima que la Compañía de Jesús admita a tanto marica para que viole a los niños..! Solamente al que le gusta el coito anal por sus inclinaciones (o identidad innata, ¿verdad?) gays podría haber hecho esto.

Si tanta maldad hicieron esos curas, debieran castrar a todos los gays que abusan de los niños en barrios pobres de América Latina y en Asia porque tienen dinero para pagar a prostitutos.

"Ser ateo es vivir en la cobardía de no buscar ni aceptar a Dios". Yo mismo

Esceptico said...

Anónimo, tu eres la encarnación en persona de todo lo negativo que provoca la religión. Dudo que Jesús aceptara tus creencias homofóbicas, prejuiciadas, intolerantes y sobretodo ignorantes.

"Ser reliogoso es vivir en la cobardia de no aceptar que no hay un viejo invisible controlando tu vida." - Yo