7/13/09

La realidad católica - El caso de Rita Milla

Mientras leo "Misquoting Jesus" de Bart Ehrman, no pude resistir y también comencé a leer "Losing My Religion", de William Lobdell. Habia escuchado de Lobdell y su libro a través de blogs y podcast que escucho a diario, pero no fue hasta hoy que pude conseguir una copia del libro y el acto de leer la introducción terminó en una montaña rusa de sentimientos cuando iba por el capítulo ocho y no podia parar.

Lobdell trabajó por 18 años para el diario Los Angeles Times y cubrió la sección de religión por ocho años, primero como columnista y luego como reportero. Durante ese tiempo, ocurrió el escándalo de abusos de la Iglesia Católica y fue Lobdell el que tuvo la tarea de investigarlos sucesos. Durante el proceso, Lobdell, un cristiano serio que se habia convertido al católicismo, vio la realidad del sufrimiento que puede ocasionar la religión en las manos de malas personas y terminó perdiendo su fé y convirtiendose en ateo. Su libro, "Losing my Religion", Lobdell nos cuenta sobre su experiencia y la realidad de lo ocurrido y los horribles actos que cometieron estos sacerdotes.

Voy a proveer durante los próximos dias, algunas historias de personas que fueron víctimas de estos actos, para exponer la realidad de lo ocurrido y mantener la memoria viva de las víctimas que todavia hoy, 20-40 años despues, sufren a diario.

La primera historia es la de Rita Milla. Cuenta Lobdell:

Rita era una adolescente un poco sobrepeso, que atrajo el ojo de un sacerdote llamado Santiago "Henry" Tamayo. En el 1978, luego de dedicarle mucha atención y visitarla a su hogar, Tamayo abusó de Rita en el confesionario, a través de un roto en la rejilla. Luego, el sacerdote le presentó a Rita a otros 6 sacerdotes, los cuales tomaron turnos abusando de la joven, en ocasiones en un hotel que era reservado por hora y hasta en la rectoria de la parroquia.

Cuando Rita terminó embarazada en el 1982 (4 años después), Tamayo queria que esta abortara, pero Rita se rehusó, por lo que el sacerdote decidió enviarla a las Filipinas con $450 dolares, donde casi muere con su bebe.

Cuando el escándalo salió a relucir 2 años después, el Obispo Juan Arzube de Los Angeles, el cual también fue acusado de abusar de un niño de 11 años, culpó a Rita por tentar al cura a la cama. Dijo el Obispo "Esta niña ha hecho actos muy malos, hasta con monaguillos.", cuando Rita los demandó por $15 millones. A pesar que Rita era virgen cuando fue abusada, el Obispo dijo "Es una persona de mala reputación."

El dia que Rita hizo su demanda, 7 sacerdotes desaparecieron de sus puestos y oficiales de la iglesia incitaron a que Tamayo se quedara en las Filipinas para evitar a las autoridades y mantener callado el hecho que la arquidiocesis continuaba enviandole dinero. En ningún momento se arresto a los violadores.

En el 1991, Tamayo regresó a los Estados Unidos, en contra de los deseos y ordenes de la arquidiocesis, para pedir perdón publicamente. Este murió en el 1996.

El descubrimiento más revelador de Lobdell es que aunque los abusos de los sacerdotes eran horribles, en ocasiones la respuesta de los líderes era peor aún. Cuando las víctimas se le acercaban con sus acusaciones, en vez de ofrecerles protección y justicia, los vilificaban, los llamaban mentirosos y los acusaban de ser malos Católicos por intentar traer escándalo a la Iglesia.

Durante este periodo, leiamos en los diarios sobre los "abusos sexuales" o el "acoso" que sufrieron los niños, pero estos terminos no encapsulan o proveen una real imagen de lo que en realidad sucedió. Es mi deber el dejarle saber a todos que "abuso sexual" o "acoso sexual" no fue el toquetear a un niño o niña por encima de sus pantalones. Lo que ocurrió alli fue mucho peor y estos terminos lo que representan fueron actos como el sodomizar a un niño en el altar hasta que se defeca o introducirle a una niña el hisopo (utilizado para salpicar agua bendita) en su vagina.

Al final, 4,392 sacerdotes abusaron de más de 10,000 menores desde el 1950. Dado que estos reportes eran compilados por los mismo obispos y muchas de las víctimas nunca se atrevieron a salir a la luz, estos números posiblemente no representan la totalidad de los sucedido. El número más revelador, es que solo un 2% de los sacerdotes abusadores han recibido sentencias de prisión.

Para los religiosos, no es suficiente con abusar de los niños, diciendoles que se van a pasar la eternidad quemandose en el infierno, para colmo tienen que abusar de ellos en la etapa más inocente de sus vidas.

Y todavia se atreven decir que la religión nos hace más morales.

4 comments:

Alkarah José Hirán said...

Excelente post. Mi papá no me dejaba ir a la iglesia por miedo a que los curas me hicieran algo. Siempre me decía que si veía a un cura con mucho manerismo y que se veía medio pato pues por que en realidad era un bugarrón sucio que se escondía detrás de la religión.

Esceptico said...

Tengo que protestar un poco a tu comentario. Aunque estoy de acuerdo contigo de que no se puede confiar en muchos sacerdotes, me opongo a que digas que una persona con manerismos o pato sea un pedófilo.

Son dos cosas muy diferentes y no todos los pedófilos son homosexuales ni los homosexuales pedófilos.

Ley La Terrorista said...

Esto del abuso de niños en las iglesias me da tanto coraje. cuando pequeña trataron de abusar de mi entre 6 niñis mucho mas grandes que yo y aunque ahora puedo decir si paso antes no era capaz ni de aceptarlo. Ya de adoloscente me encontre a uno de ellos y el miedo y el coraje fueron igual que aquella vez que me golpio y me dejo inconciente por no dejarme hacer nada.

Definitivamente el abuso de los niños fue algo que influyo mucho en mi para dejar de ser creyente y ver el ateismo de manera distinta.

Buen post Me hizo recordar muchas cosas horribles pero reales que no queremos creerlas pero tenemos que hacerlo porque si existen

Esceptico said...

Ley... me da mucha pena escuchar de tu pasado. Nadie deberia ser expuesto a algo tan horrible, a ninguna edad.

No soy sicólogo ni se tu pasado, pero creo que todas las personas que han pasado por una experiencia tan horrible deben buscar ayuda para poder sobrepasarlo y continuar con sus vidas.

Esta historia es solo una de varias que voy a publicar al respecto, y con pena digo que esta es bastante suave.